¿Cómo se elige un Papa? Así funciona el cónclave en el Vaticano
24/4/25
Por:
Jahaira Lopez
Desde el juramento de silencio hasta la famosa fumata blanca, este es el proceso que guía la elección del sucesor de San Pedro

Ciudad del Vaticano – Tras la muerte o renuncia de un Papa, la Iglesia Católica inicia un proceso ancestral y altamente simbólico para elegir a su sucesor: el cónclave. Este procedimiento se realiza dentro de la Capilla Sixtina, donde los cardenales menores de 80 años se reúnen bajo estrictas normas de confidencialidad.
Actualmente, hay 135 cardenales electores. Todos prestan juramento de mantener secreto absoluto, y ningún dispositivo externo puede ingresar al recinto. Las votaciones pueden durar varios días y se hacen mediante papeletas. Para ser elegido, un cardenal debe alcanzar una mayoría de dos tercios.
Los cardenales votan hasta cuatro veces por día. Si ningún candidato alcanza la mayoría, se queman las papeletas con un compuesto que genera humo negro, señal de que aún no hay Papa. Cuando finalmente se logra una elección válida, se utiliza un producto químico diferente que produce humo blanco: la señal de que hay nuevo Pontífice.
El elegido es consultado con la histórica frase: “¿Aceptas tu elección como Sumo Pontífice?” Si responde afirmativamente, se le pregunta qué nombre desea tomar, y se anuncia al mundo con el clásico “Habemus Papam” desde el balcón de la Basílica de San Pedro.
Una curiosidad poco conocida es que los cardenales no pueden comunicarse con el exterior durante el cónclave. Además, la elección no está limitada a cardenales, aunque en la práctica, siempre ha sido uno de ellos quien ha sido elegido Papa.
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